Comer buena comida es realmente un disfrute. Es mi opinión y seguro que muchos están de acuerdo con esto. Pero siempre hay que ser precavido a la hora de meterse cosas en la boca y sobre todo cuando se trata de comida.
Y sino mira la trágica historia de Jeanette LeBlanc, una mujer americana de Louisiana. Ella se comió una de sus delicias favoritas crudas, algo que sería su muerte.
En Septiembre de 2017 Jeanette LeBlanc compró algunas ostras de un mercado local en Louisiana, escribe CBS News.
Esta mujer de 55 años las iba a llevar a casa para invitar a amigos y familiares a una comida deliciosa.
Según su amiga Karen Bowers, Jeanette comió dos docenas de ostras crudas ese día. Después de la comida, ella comenzó a sentirse mal.
Karen pensó que se trataba de una reacción alérgica.
Pero la situación de Jeanette empeoró y unos días más tarde tuvo que ser ingresada en el hospital. Los médicos descubrieron que tenía vibrio – una bacteria que come carne. Según los médicos, una persona puede infectarse con esta bacteria después de comer alimentos crudos o poco cocinados.
Durante 21 días luchó Jeanette LeBlanc contra esa bacteria en el hospital donde estaba ingresada. Al final el día 15 de octubre del 2017, Jeanette se durmió para siempre.
Lo que descubrieron los doctores fue aterrador. Las ostras que comió Jeanette contenían una bacteria que come carne. Esta comenzó a devorar el cuerpo de la mujer desde dentro.
Ahora la familia y los amigos están reuniendo dinero para iniciar una campaña e informar de los riesgos de esta bacteria mortal. Si hubieran sabido algo antes, se habría salvado la vida de Jeanette…