Echan de restaurante a niño sin brazos por comer con los pies

Esta es una de esas historias que me llenan de indignación, esas que se dan cuando una persona es totalmente incapaz de ponerse en la piel del otro.

Una norma no escrita a la hora de comer en un restaurante es que se deben usar las manos para introducirse la comida en la boca.

Por eso a priori que el trabajador de un restaurante de la cadena IHOP pidiera a un niño que dejara de usar los pies podría parecer normal.

Sin embargo, resulta aberrante si se tiene en cuenta que el trabajador sabe perfectamente que el pequeño no tiene brazos y que los pies son lo único con lo que cuenta para poder manejarse.

El desagradable suceso tuvo lugar en Arkansas, Estados Unidos. La familia de William, un niño de 3 años que nació sin brazos, acudió por primera vez a comer a un local de la cadena IHOP para degustar unas buenas tortitas con sirope.

Posted by Alexis Bancroft on Sunday, 13 May 2018

Debido a su discapacidad, William debe comer sentado sobre la mesa y usando sus pies.

Sin embargo, al gerente del local no le gustó nada ver cómo el pequeño William tomaba un bote de sirope con los pies para ponérselo en sus tortitas.

El hombre se acercó a la familia y les dijo que William no podía tocar el sirope por regulaciones del Departamento de Salud.

Pero la madre, Alexis Bancroft, insistió en que ella había llevado a su hijo al baño y le había lavado bien los pies antes de sentarlo a la mesa.

La familia quedó muy ofendida por lo sucedido y decidió abandonar inmediatamente el restaurante sin pagar la cuenta.

Discriminación

Niño sin brazos
Youtube

Después, Bancroft contó lo ocurrido en Facebook, quejándose de que el hombre había discriminado a su hijo por su discapacidad.

Según explicó, lo ocurrido afectó a su hijo. Ahora William pide sentarse en una silla para comer, en lugar de sobre la mesa, cuando si hace eso no puede alimentarse por si solo.
La cadena IHOP no comentó inmediatamente a las quejas por el comportamiento del gerente, pero emitió un comunicado afirmando que la empresa “no tolera acciones discriminatorias”.

Me parece indignante que haya tratado así a este niño, cuando es evidente que solo puede comer con los pies. Las reglas están para cumplirlas pero siempre hay excepciones por causas justificas, ¿no creen? ¿Qué opinan de lo que sucedió? Les invitamos a participar en el debate en el apartado de comentarios.