Joven de 23 años se da cuenta de que está embarazada 2 horas antes de dar a luz a su hija

Esperar a un hijo generalmente conlleva meses de preparación, expectativas y nervios.

Se suele decir que no hay dos embarazos iguales, incluso la misma mujer puede tener embarazos muy diferentes.

Pero el caso Lizzie Quah, de 23 años, de Bloomington, Illinois, se puede llamar, sin duda, de embarazo realmente diferente.

Descubrió que estaba embarazada solo dos horas antes de dar a luz a su pequeña hija. Lizzie, profesora de ballet, fue llevada de urgencia al hospital con lo que ella pensó que era piedra en el riñón.

Unas horas después, sostenía a una bebé recién nacida entre sus brazos …

Lizzie reveló su increíble historia a través de un video de TikTok, donde describió cómo cambió toda su vida un día de junio del año pasado. A las 2.30 de la madrugada.

El 23 de junio de 2019, se despertó con lo que pensó que era piedra en el riñón.

Como había padecido la misma dolencia antes, reconoció los síntomas. La diferencia esta vez fue que era mil veces peor.

En declaraciones a Buzzfeed, Lizzie explicó: “yo sentía como si fuese piedra en el riñón”.

Y continúa: “Lo tuve hace unos tres años, y fue el peor dolor jamás experimentado. Fue un fuerte dolor de calambres en la parte baja de la espalda y la parte inferior del abdomen, ¡realmente sentí que alguien me estaba separando de adentro hacia afuera, lo que irónicamente fue lo que realmente estaba sucediendo!

Lizzie describió el dolor como el “peor calambre de su vida” y le pidió a su madre que la llevara al hospital.

En el hospital le realizaron varias pruebas de rutina. Los médicos no querían darle analgésicos a menos que estuviesen completamente seguros de que no estaba embarazada.

No había que preocuparse por eso, o eso pensó Lizzie …

“Así que para poder darte los medicamentos para el cálculo renal tienen que asegurarse de que no estés embarazada”, cuenta ella en el vídeo.

Fue entonces cuando llegaron las noticias impactantes.

De hecho, Lizzie estaba embarazada y ya estaba muy dilatada cuando cuando le hicieron el primer reconocimiento.

“Resulta que [estaba] en realidad ya muy dilatada y de parto activo”, dijo.

Dos horas después de su prueba de embarazo positiva, Lizzie empujó y dio a luz a su bebé, para sorpresa de todos.

Pero no todo fue un camino de rosas: la situación se volvió bastante grave cuando los médicos descubrieron que Lizzie padecía algunas afecciones graves, lo que se conoce como placenta previa, toxemia y preeclampsia.

Afortunadamente, todo salió bien y su hija, Winnie June, pesó 3 kilos cuando llegó al mundo.

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Sometimes life changes in a moment. All our efforts at planning, preparation, and control seem an illusion, a comical and childish idea. A sand castle built close to the water; or a toddler’s fistful of sand thrown back in the ocean. Sometimes the unexpected windfall so alters our feeble and humble ideas, so overwhelms our senses and understanding, that we laugh when faced with our new reality. Or we cry with our hands over our mouths. Our fingers try to hold in the shock and the joy and the wonder. Our bodies bend over with the power of it, knocked down and pushed forward with the wave of it. For our physical forms are no match for their oceanic strength and direction. We arrive on our beach with a smile of acceptance and see that our new reality is a joy beyond naming. Better than we could have chosen for ourselves. Better than we could have imagined for our own lives. All the cautions and questions and choices that seemed so important before are irrelevant now. This is where we are. This is who we will be. This is how life is. My joy, my wonder, my windfall was born June 23rd at 7:13 a.m. A tiny baby girl 6 pounds and 7 ounces, 20 inches long. She is pink and perfect and sweet and beautiful. I am overcome by wonder and happiness and instinct. I am now a mama. My little surprise baby girl is Winnie June Quah. My heart is full, and my mind is reeling. And I am just trying to figure out today. Before I sit down to build a new castle, I am scooting back a little from the shore and loving today, admiring the truth that beyond all this worry, behind all that makes my every day, is only love. Only joy. Only life. I am overwhelmed by gratitude for the smiles and exclamations of joy by my family and friends. The heartfelt and sincere happiness that others have expressed has increased my own. And for all the offers of help, and baby things, and food, I am so thankful. I know that everyone who knows and loves me will have lots of questions; I don’t know the answers yet. I know also that you will want to help. I accept. I need it, and I appreciate everything more than I can express. Welcome to the world, my girl.

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Ahora la pequeña es una niña sana y preciosa que acaba de celebrar su primer cumpleaños.

Muchas personas se han mostrado escépticas con la historia de Lizzie, les resulta difícil creer que no tuvo síntomas y que no sabía de que estaba embarazada.

Esta es su respuesta:

“Aumenté un poco de peso, pero solo lo suficiente para sentir que necesitaba volver a mi rutina de ejercicios … Estaba trabajando más de lo que había hecho en los últimos seis meses antes de que ella naciera, y estaba comiendo muy poco saludable”.

“Había dejado de ir al gimnasio porque estaba muy ocupada, así que atribuí a eso mi ligero aumento de peso. Estaba más cansada de lo normal y quería tomar más siestas de lo que solía hacer, pero nuevamente lo atribuí a trabajar todo el tiempo.

Lo más importante es que todo salió bien y que tanto la madre como la hija están sanas. ¡Gracias por compartir esta historia tan curiosa, Lizzie! Todos los embarazos son únicos y tu viaje realmente lo demuestra.

¡Buena suerte en el futuro! Dales un me gusta y comparte este artículo si también crees que Lizzie y Winnie June son sencillamente adorables juntas 🙂