Padres se ven obligados a dejar a su bebé en el hospital, entonces la policía reacciona de inmediato

Casi 11 semanas antes de que su bebé naciera, la policía Melissa Winch se vio obligada a ir al hospital.

Había roto aguas mucho antes de lo que esperado.

Para complicar las cosas, la madre había desarrollado una infección y necesitó una cesárea de urgencias.

Cuando su hijo Axel vino al mundo, los doctores recuperaron el aliento pero por poco tiempo…

Facebook / Adam Winch

Los médicos ayudaron en el parto a Melissa, quien dio a luz a su hijo Axel después de muchos imprevistos. El bebé nació con casi 2 kilos de peso.

Pero nadie sabía si iba a sobrevivir la primera semana. Los médicos explicaron que Axel probablemente había nacido ciego y sordo, pero también con problemas en los huesos.

“Si sobrevivía, toda su vida iba a estar llenas de operaciones quirúrgicas, dolor y todo tipo de discapacidades. Nadie pensó que iba a sobrevivir las primeras semanas”, cuenta su madre, Melissa.

Pero pronto, los médicos descubrieron que Axel había desarrollado problemas mucho más graves, además de ser ciego y sordo.

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Parecía que Axel padecía una enfermedad grave de vida o muerte llamada enterocolitis necrosante. Es tejido intestinal muerto y afecta principalmente a bebés prematuros.

El bebé tuvo que ser llevado de inmediato para poder ser operado de urgencias pero gracias a un milagro, su cuerpo comenzó a curarse antes de que la operación se realizara.

Pero aunque Axel había sobrevivido esta primera prueba, el peligro continuaba.

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Melissa y su marido, Adam, estuvieron a su lado durante las primeras semanas pero pronto no tuvieron otra elección que volver al trabajo.

”No lloré todo el camino de regreso a casa pero casi. La situación era terrible”, explica Melissa.

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¿Quién le daría a Axel esa tierna y amorosa atención que le ayudó a pasar sus primeras semanas de vida? ¿Cómo sabrían Melissa y Adam lo que le pasaba a su hijo?

Fue entonces cuando el Departamento de Policía de Aurora reunió a su equipo y el agente de policía Mike Pitrusu presentó lo que llamaron un “horario de abrazo”.

Era un programa voluntario donde se asignó un pase a los 20 policías del departamento. Durante su pase debían cuidar a Axel.

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Le dieron toda la atención y el amor que los padres de Axel se vieron obligados a ceder aunque temporalmente.

Axel no solo recibía todo el amor y la atención cuando cada policía le cuidaba y le hablaba. Los padres recibían un informe diario de como el niño iba progresando – lo cual era un enorme alivio.

”Estas personas mostraron mucho amor y cariño – fueron de un apoyo incalculable”, comenta Adam.

Finalmente, tres meses después, Axel estaba listo para volver a casa. Todos se sorprendieron con su progreso y Axel superó todas las expectativas, incluso la de los doctores preocupados, que no creían en absoluto que el bebé sobreviviera.

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”Es como si un poder superior realmente nos observara y salvara a nuestro hijo” explica el padre.

Axel necesitará operaciones e intervenciones quirúrgicas pero las va a superar y se recuperara disfrutando de una buena vida.

El personal del hospital y todos los policías que estuvieron cuidando a Axel han jugado un papel importante en su inesperada y rápida recuperación. Y todavía sigue siendo el centro de atención cuando vuelve al hospital para continuar su tratamiento.

”Vino al mundo como un luchador y continua luchando, pero siempre lo hace con una sonrisa en los labios” dice Adam.

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¡Me ha emocionado la historia de cómo todo un departamento de policía de Colorado se movilizó cuando uno de sus colegas necesitaba ayuda!

La policía fue al hospital, de manera voluntaria, para ayudar a un bebé prematuro a sobrevivir.

Con sus abrazos, su cariño y su calor humano el milagro dio su resultado. Menudos héroes son estos policías. Dale a me gusta y comparte para elogiar a estos ángeles.