Tweet about this on Twitter Pin on Pinterest Share on Facebook

Viejito deja caer su bolsa y una mamá lo ayuda – pero cuando se da cuenta de su engaño rompe a llorar

Ser amable con la gente me parece que es una de las cosas más importantes de la vida. Y esto es algo que he aprendido desde pequeña, mis padres me enseñaron a siempre ser educada y amable. No importa en la situación que estaba.

Y así he seguido toda mi vida, yo creo que una sonrisa y un acto de amabilidad ayuda aunque sea un poquito a crear un mundo más agradable. Uno nunca sabe lo mucho que una cosita pequña puede hacer o cambiar.

La madre y su hijo de esta historia son prueba de ello. Ellos jamás se imaginaron que ayudarle a un anciano con las bolsas del supermercado iba a cambiar su día.

Todo comenzó con Bill Greenham de 89 años, un veteran de la Segunda Guerra Mundail. Èl estaba afuera caminando y fue a un supermercado, Walmart, en Florida, Estados Unidos.

Cuando estaba justamente afuera del supermercado se le cayeron las bolsas al suelo.

Tiene ayuda de un bastón

Bill no puede caminar bien y anda con un bastón. En el video uno ve que él trata de apoyarse para recoger sus bolsas pero es obvio que necesita ayuda.

Al momentico pasa Melissa Whittington y su hijo Phillip caminando. Ellos no dudan un Segundo en ayudarle al hombre mayor con las bolsas.

Youtube

Están siendo filmados

En ese momento ellos no saben que están siendo grabados y que Bill realmente era un voluntario del departamento de policía de North Pont.

Los oficiales de policía que están siguiendo todo lo que pasa en el video escuchan que la madre le cuenta a Bill que su hijo acaba de cumplir años. Pero la familia no ha tenido dinero para comprarle un regalo.

Y además eran tiempos de Navidad y la familia no tenia la posibilidad de comprar regalos.

Youtube

Conmovedor

Lo que ocurre después me llega directamente al corazón. Esto demuestra lo importante que es tener un buen corazón. Mira el video y entenderás de que hablo.

Si también te ha gustado el vídeo te invito a compartirlo con tus seres queridos. La bondad no tiene precio.