David descubre una pequeña amiga que grita pidiendo ayuda – se da cuenta de inmediato de que tiene que actuar

Cuando David Foster se fue de vacaciones a Brasil aprovechó para conocer el Amazonas. Después de viajar un tiempo por el río, David y su compañero de viaje tomaron un descanso y se dirigieron a una playa  para refrescarse.

En la distancia, David descubrió un animal negro deambulando por la orilla del mar. Cuando David se acercó, se dio cuenta de que no era un animal salvaje, sino una pobre perra en busca de comida.

Fuente: Facebook

Cuando la pobre perra vio la compañía de estos viajeros se puso muy contenta y corrió hacia el barco para recibirlos.

La pobre perrita estaba en los huesos y dolorida. Tenía  el pelo lleno de  pulgas y garrapatas. Había estado vagando por la selva durante semanas sin que nadie la cuidara.

”Corrió hacía mí y enseguida me di cuenta de lo mal que estaba.Tenía heridas porque alguien la había golpeado. Estaba más muerta que viva. Y sabía que si la abandonábamos allí su destino, iba a significar  su muerte”, cuenta David.

David le ofreció al animal comida y agua y suspendió su viaje por el Amazonas para llevar la perra al veterinario.

Después de varias horas navegando por el río, encontró por fin un veterinario que pudo tratar a la pobre perra, a la que puso de nombre Negrita.

La situación de Negrita era muy crítica. Tras varios días sin comer y beber apenas le quedaban fuerzas en el cuerpo. Además estaba llena de parásitos.

Fuente: Facebook

Durante el tratamiento, David no se separó de Negrita y el cuarto día decidió llevársela a casa y cuidarla.

Pasados unos meses, Negrita estaba totalmente recuperada, apenas se la reconoce si se comparan las fotos.

En el siguiente vídeo publicado por David puedes ver el largo viaje a casa de Negrita:

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