Hombre para para comprar Coca-Cola – mira hacia abajo y ve que salen dos patas de la máquina de soda

Esta historia ocurrió en un área de descanso en Alabama de la semana pasada. El conductor BJ Nemeth, trabaja como reportero y originalmente es de Atlanta, Georgia. Iba en camino a casa pero le dio sed así que decidió parar para comprara algo para tomar. Decidió comprar una lata de gaseosa/soda para luego continuar con el viaje.

Vio la máquina de soda de lejos y se acercó para recoger su soda. Quería una Coca-Cola.

Fue cuando se iba tomar el dinero para pagar en la máquina que vio algo muy extraño. Dos patas peludas salían debajo de la máquina.

Era una perra callejera. Para The Dodo BJ ha contado que estaba asustado de que el perro estuviera muerto.

Pero afortunadamente la perrita esta bien. Estaba viva.

BJ no reconoció a la perra y no vio a ningún dueño en el alrededor. Fue entonces que entendió lo que tenía que hacer. La miró y la saludó. La perra se veía triste y sola. Bj tenía su propio perro en la casa y entendió que no podía dejar a la perra sola al lado de la máquina de soda.

Al principio saludó con cuidado acercando su mano…

…y al final la perrita también lo saludó.

Como esta área de descanso queda bastante lejos de la ciudad más cercana se imaginó lo peor: Que alguien había llevado a la perra allí y la había abandonado.

Después de haber saludado un poco compró una bolsa con nachos que la perra con muchas ganas se comió. Luego la elección fue fácil:

– Sentí que, si la dejaba allí nadie la iba a recoger. No la puedo dejar ahí, le dice a The Dodo.

Bj le puso el nombre Soda-Pup (pup significa cachorro en inglés) y se fue del sitio.

– Después de haber manejado unos 45 minutos sentí su fría nariz en mi codo. Estaba sentada detrás mío y sonreía como un sol. Fue en ese momento que entendí, “VALE, esto va a estar bien. Solo teníamos que llevarla a un buen sitio.”

Llegaron a casa y le dieron su propio cuarto a Soda-Pup. El otro día fueron donde el veterinario.

Ahí se informaron de que tenía cuatro años, necesitaba unas vacunas y tenía una pequeña lesión debajo del ojo derecho. Bj pagó por todo y el veterinario quedó tan conmovido con la historia que le dio un descuento.

Al principio ella era un poco tímida, pero luego le fue tomando más confianza a Bj.

Y ahora acaba de llegar a su nuevo hogar en Dallas. Un amigo de BJ que también quiere mucho  los animales se va a encargar de ella. Así que BJ va poder visitar a la perrita todo lo que quiera.

¡Qué fin tan lindo!

Comparte con tus amigos para rendirle homenaje a Bj y a todas las otras personas que se preocupan por lo animales. El trabajo que hacen es maravilloso.