El hijo recién nacido de la pareja muere: meses después reciben un llamada del hospital que cambia su vida

Recibir una nueva vida en este mundo es casi una experiencia religiosa incluso para los que no lo son. Uno puede pasarse horas mirando a este pequeño ser y el amor que uno siente es absolutamente abrumador.

Katie y Josh Butler siempre habían soñado con tener una gran familia, y estaban emocionados cuando descubrieron que esperaban su primer hijo.

Pero ya en la semana 20 del embarazo el médico descubrió que algo no marchaba bien.

“Fuimos al médico y nos dijo que había problemas en la garganta de nuestro hijo y que además tenía los pies abultados (una malformación congénita cuando el talón está torcido hacia adentro)”,comenta Katie a The Advertiser.

Facebook/KatieButler

Los futuros padres se quedaron muy inquietos. Cuanto más se acercaba la hora del parto más entendían que su hijo estaba muy enfermo.

En la semana 39 los médicos tuvieron que practicar una cesárea de urgencia y el pequeño Dewey fue ingresado de inmediato en la unidad de cuidados intensivos del departamento neonatal.

Tras en un primer control, los médicos apreciaron que la situación de Dewey no era tan seria como creían en un principio.

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Los cromosomas 6 y 10 habían cambiado de lugar.

“Durante las dos primeras semanas los padres recibieron solo un diagnóstico por parte de los médicos; la diabetes. Pero luego descubrieron que los cromosomas 6 y 10 habían cambiado de lugar. Básicamente, tenía varios cambios genéticos y trastornos cromosómicos “, cuenta Katie.

Durante un control rutinario cuando Dewey tenía cuatro meses, la vida de esta pequeña familia dio un giro drástico. Dewey tuvo que ser trasladado de urgencias para una operación de corazón. El bebé necesitaba un marcapasos, pero Dewey no superó la operación y desgraciadamente murió durante la intervención quirúrgica. Katie y Josh estaban devastados.

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”Durante nuestra estancia en el hospital nos hicimos amigos de las maravillosas enfermeras” cuenta Katie.

”Ahora estábamos completamente aterrados y no sabíamos si volver a intentar tener un nuevo hijo biológico ya que la situación de Dewey mostró ser hereditaria.

Hablamos con varias enfermeras sobre la posibilidad de la adopción. En noviembre, era un miércoles, le pedí a Dios llorando que me concediera tener un hijo”, continua Katie.

”Habíamos sentido tanto amor hacia Dewey y ahora estaba en el cielo…¡Yo necesitaba más niños para mostrar mi amor! 

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Unos meses más tarde nació Braxtel en el mismo hospital

En el mismo hospital donde había nacido Dewey, nació un par de meses más tarde otro bebé, Braxtel.

Nació con graves problemas respiratorios y Braxtel fue abandonado por ambos padres porque los costes médicos eran demasiado elevados. Tras un par de meses en el hospital, Braxtel fue mejorando y entonces las enfermeras pensaron en Katie y Josh.

Quizá era demasiado pronto para preguntar pero no obstante les comentaron la posibilidad de cuidar de Braxtel. Tenía todavía algunos problemas médicos pero su futuro era muy alentador.

Unos días más tarde Josh y Katie se acercaron al hospital.

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”Al igual que nuestro Dewey, Brax yacía en un respirador y tenía miles de tubos por todas partes. Cuando los doctores nos comentaron su situación nos miramos el uno al otro y asentimos”nos hacemos cargo de esto”. Respecto a nuestro hijo, ya no había posibilidad de que sus pulmones mejoraran, pero con Braxtel, la situación era diferente. Era esperanzador “, explica Katie.

En febrero del 2016, Katie y Josh pudieron llevarse a Braxtel a su casa. Se sentían enormemente agradecidos por tenerle en sus vidas, a pesar de que continuaban echando enormemente de menos a su hijo Dewey.

”Era muy emotivo” Katie sigue explicando

“Las cumbres son altas y los valles profundos, a veces el dolor me invade y solamente lloro. Me consuela pensar que Dewey ya no sufre más y está en el cielo, y pienso en Brax que tuvo una segunda oportunidad y tiene una familia que lo quiere”.

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Hoy Josh y Katie son felices y su amor por Braxtel es más fuerte que nunca.

Un enorme agradecimiento a Katie y Josh, quienes en un momento de oscuridad supieron abrir sus corazones a Braxtel que necesitaba una nueva familia.

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