Niña de 6 años lucha por su vida en el hospital – tras la locura de sus compañeros de clase

En algún momento de nuestras vidas, todos hemos sufrido probablemente que algunas personas se hayan portado mal con nosotros. Un mirada aquí, un comentario negativo allí – esto forma parte de la vida.

Pero si estás rodeado de ese tipo de personas cinco días a la semana, la situación se convierte insoportable.

Muchos adultos han aprendido el arte de pasar totalmente de esos comentarios, pero muchos niños realmente se toman al pie de la letra lo que se dice de ellos.

Los niños que deberían concentrarse en aprender y desarrollarse como jóvenes adultos, no necesitan un ambiente donde el acoso y el maltrato estén a la orden del día.

Independientemente de si se trata de falta de confianza, maltrato en casa, ausencia de los padres o malos profesores: El acoso en la escuela es muy real y un enorme problema.

Dos de cada 10 alumnos en el mundo sufren acoso y violencia escolar. Según la Unesco, cada año hay 246 millones de niños y adolescentes sometidos a una forma u otra de violencia en el entorno escolar.

El acoso desgraciadamente tiene devastadoras consecuencias en términos de depresión, autolesión y, en el peor de los casos, el suicidio.

Carrie Golledge, una madre de Devon en Gran Bretaña, tiene una hija de 6 años que por desgracia ha tenido que sufrir acoso de gente cercana. Su hija Sophia, ya había desarrollado ansiedad por los continuos acosos sufridos en la escuela.

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Cada día Sophia tras regresar a casa de la escuela, solo quería llorar. No podía dormir por la noche, ya que trataba de asimilar lo que le había pasado y trataba de aceptar que tenía que volver a la escuela al día siguiente.

”En el último semestre, la situación empeoró drásticamente. Sophia tuvo que dejar la escuela un par de semanas ya que su estado era crítico. Podía levantarse por la noche y vomitar 20 veces en una hora”, contaba su madre a The Mirror.

El cuerpo de Sophia dejó de funcionar por el continuo maltrato y acoso por parte de sus compañeros de clase.

”Tenía mucho dolor: Y estos intensos dolores hicieron que su estómago se cerrara. Sufrió varias infecciones y su cuerpo tuvo que luchar mucho. Estuvo hospitalizada en varias ocasiones con fiebre alta. Y los médicos trataron de controlar todos estos síntomas”.

Según la madre, la causa procedía del acoso que una niña ejercía sobre Sophia. La niña trataba de controlar a Sophia de una manera agresiva. Decidía lo que Sophia podía o no podía comer y ahuyentaba a todos los que se acercaba a jugar con ella.

La pobre criatura de 6 años estaba estresada por este acoso en la escuela y su cuerpo y cerebro quedaron casi paralizados. La angustia y el estrés provocaron apatía en Sophia.

Su madre Carrie publicó un fotografía de Sophia en el hospital. La niña de 6 años estaba echada cansada y agotada.

Facebook / Carrie Golledge

También escribió una publicación donde trataba de poner palabras a sus pensamientos:

”Esta es mi hija y tiene un corazón tan bondadoso que no quiere que nadie pueda tener problemas, incluso si ella se se siente mal…

”Esta es mi hija que ha dejado de comer, llora hasta quedarse dormida, tiene tanta ansiedad que vomita más de 20 veces en una hora por la noche…”

”Esta es mi hija cuya mejor amiga la ha maltratado emocionalmente durante tanto tiempo que ella creía que era normal…”

“Esta es mi hija que ha estado ingresada en el hospital muchas veces porque ha estado muy enferma y con mucha ansiedad…”

“Esta es mi hija a quien le dijeron en la escuela no creer en los cuentos de hadas”…

“Esta es mi hija que ha sido acosada en las redes sociales por los padres de los acosadores, solo porque tiene un corazón puro y limpio… Esta es mi hija que cuando se ha sacado el problema en la escuela tuvo que oír ” solo tiene 6 años y así son los niños de 6 años”…

”Esta es mi hija que tuvo que escuchar de la escuela a la que iba que era ella la que tenía que “avergonzarse” …Esta es mi hija cuya escuela erró de tal manera en el tratamiento del problema que tuvimos que cambiarla de escuela”…

“Esta es mi hija que tiene que sufrir como muchos otros esta situación…Esta es mi hija cuya historia fue retorcida y manipulada por aquellas personas que debían protegerla en la escuela”..

“Esta es mi hija que no quiere que a nadie más le ocurra algo similar. Y esta es la historia de mi hija, que compartimos, porque ella es una más de muchos…¡de demasiados!”

Por favor ayúdanos a compartir su historia. Permítenos mostrarla ese apoyo que su escuela nunca le ofreció.

Por suerte, los padres de Sophia la buscaron una nueva escuela y el cambio se notó enseguida. La niña es otra persona, es una niña mucho más saludable y feliz.

Sophia tuvo unos padres que nunca dejaron de luchar, pero quizá otros no tengan la misma suerte. 

Ayuda a Sophia y a sus padres a COMPARTIR su historia para ¡ACTUAR CONTRA TODA FORMA DE ACOSO!