Papá olvida ponerse los guantes cuando va a cavar en el jardín – a las horas lucha contra la muerte

Trabajar en tu propio jardín puede sonar como una actividad en absoluta peligrosa. Sin embargo para que así sea hay que tomar sus precauciones.

Eso lo sabe bien Steve Palmer, quien solía cuidar del jardín de la familia, lo que era algo normal en su día día. Pero lo que iba a suceder un día que estaba cavando en el jardín no iba a ser nada normal…

Queremos advertir de que las imágenes que vienen a continuación pueden herir sensibilidades.

Todas las personas que tienen jardín saben que para trabajar en él hay que tomar ciertas precauciones.

Una de las cosas importantes para protegerse son los guantes. Usando guantes se evitan heridas y es más fácil mantener la higiene.

Steve es una de esas personas que solía trabajar en su jardín.

Tras una fuerte inundación, su jardín había quedado en muy mal estado, así que necesitaba ciertos cuidados extra.

Su esposa, Laura, y sus hijos, Charlie de 7 años y Jacob de 3, lo vieron como algo normal.

Cuando el trabajo estaba hecho, Steve se dio cuenta de que se había hecho una herida en una mano y pensó que se la habría hecho con alguna planta, escribe Daily Mail.

Se despertó con fiebre

A la mañana siguiente, no podía mover los dedos, tenía fiebre y conforme avanzaba el día, peor se sentía.

Steve Palmer
Foto: Facebook

El brazo comenzó a dormírsele y al final el dolor resultó insoportable.

– Nunca pudo imaginar que algo así podía pasar por arreglar el jardín. Nunca he sentido un dolor parecido antes, era impresionante, cuenta Steve al periódico.

Steve comenzó a sentir cómo el pánico crecía y al final la familia llamó a una ambulancia.

– El domingo por la tarde, la piel comenzó a pudrirse. Tengo suerte de haber sobrevivido. Los médicos dicen que la tasa de mortalidad es del 75 por ciento, dice Steve.

Steve Palmer
Foto: Facebook

Operaron cuatro veces

En el hospital tuvieron que operarle cuatro veces el brazo.

La infección se había extendido por todo el brazo, y los médicos tuvieron que hacerle transplantes con piel de sus propios muslos para poder salvar su brazo.

A Steve se le diagnosticó fascitis necrosante.

Así es la vida de Steve ahora tras las operaciones

Lo que ocurrió fue que cuando estaba cavando en el jardín, habían entrado bacterias en la herida que se hizo y comenzaron a “comerse” su piel y luego se fue extendiendo por todo el brazo.

Steve Palmer
Foto: Facebook

– Mi médico dijo que solo había visto tres casos como el mío, y que uno de cada cuatro acababa en muerte, cuenta Steve a Daily Mail.

Ahora no tiene sensibilidad en el brazo, pero con ayuda de los médicos, el brazo se va reconstruyendo poco a poco.

– Todos los nervios del brazo están ahora dañados. Pero ahora sé lo importante que es usar guantes en el jardín y lavar bien las heridas. Independientemente de lo pequeñas que sean.

Steve Palmer
Foto: Facebook

Terrible. Ahora tenemos que ayudar a difundir este artículo para que nadie más tenga que pasar por esto. ¡Que nadie olvide ponerse los guantes en el jardín!